jueves, 24 de mayo de 2012

Bolero


Qué vanidad imaginar
que puedo darte todo, el amor y la dicha,
itinerarios, música, juguetes.
Es cierto que es así:
todo lo mío te lo doy, es cierto,
pero todo lo mío no te basta
como a mí no me basta que me des
todo lo tuyo.

Por eso no seremos nunca
la pareja perfecta, la tarjeta postal,
si no somos capaces de aceptar
que sólo en la aritmética
el dos nace del uno más el uno.

Por ahí un papelito
que solamente dice:

Siempre fuiste mi espejo,
quiero decir que para verme tenía que mirarte.

Y este fragmento:

La lenta máquina del desamor
los engranajes del reflujo
los cuerpos que abandonan las almohadas
las sábanas los besos

y de pie ante el espejo interrogándose
cada uno a sí mismo
ya no mirándose entre ellos
ya no desnudos para el otro
ya no te amo,
mi amor.




martes, 22 de mayo de 2012

La noche/1

No consigo dormir. Tengo una mujer atravesada entre los párpados, le diría que se vaya pero tengo una mujer atravesada en la garganta.




(Eduardo Galeano, interpretado por la Gran Orquesta Republicana)

lunes, 21 de mayo de 2012


"Seguire caminando por el quebrajoso camino de estos sueños mios, pararé de vez en cuando para sacarme de las albarcas chinas y guijarros, apartaré las zarzas del camino, sacare alguna espina clavada en mi carne y siempre iré soñando que tras una loma habra una loma, y tras un valle una montaña, otros pequeños valles y más montañas, y en todos ellos nadie podrá arrancar mi espiritu salvaje. Me voy a ir andando por caminos de soledades para ir sembrando en sus orillas mis libertades."

jueves, 17 de mayo de 2012


Llorar a chorros.

Llorar la digestión.

Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,

las compuertas del llanto.

Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,

llorando.

Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,

como un cocodrilo...

si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.



Llorarlo todo,

pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,

de hastío,

de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Oliverio G.

sábado, 12 de mayo de 2012

...

Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia

Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que han esperado muchos años

Se cansaron de esperarme y se sentaron

Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en estado de espera
Ellos querrían mi lenguaje para expresarse
Y yo querría el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco el atroz equívoco


Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas


Me estoy haciendo árbol
Cuántas veces me he ido convirtiendo en otras cosas...
Es doloroso y lleno de ternura


Podría dar un grito pero se espantaría la transubstanciación
Hay que guardar silencio Esperar en silencio



Vicente Huidobro.

miércoles, 9 de mayo de 2012

...
Es menester que el corazón, a cada llamamiento,
esté pronto al adiós y a comenzar de nuevo,
esté dispuesto a darse, animoso y sin duelos,
a nuevas y distintas ataduras.

En el fondo de cada comienzo hay un hechizo
que nos protege y nos ayuda a vivir
.

Debemos ir serenos y alegres por la Tierra,
atravesar espacio tras espacio
sin aferrarnos a ninguno, cual si fuera una patria;
el espíritu universal no quiere encadenarnos:
quiere que nos elevemos, que nos ensanchemos
escalón tras escalón.
Apenas hemos ganado intimidad
en un morada y en un ambiente, ya todo empieza a languidecer:
SÓLO QUIEN ESTÉ PRONTO A PARTIR Y PEREGRINAR PODRÁ ELUDIR LA PARÁLISIS QUE CAUSA LA COSTUMBRE.

Aun la hora de la muerte acaso nos coloque
frente a nuevos espacios que debamos andar:
las llamadas de la vida no acabarán jamás para nosotros...
¡Ea, pues, corazón arriba! ¡Despídete estás curado!




La mosca está en la sopa:

Tratando de lucirse, un chancho puede comer jamón (siempre revelamos a lo que estamos sometidos). La mosca esta en la sopa. Aceptémoslo. Sentados a la mesa servidas están nuestros héroes. Esos tres bombones que creen que arman un gran cacao. Esos que han ganado reputación gracias a los papeles duros y son muñecos vudú de ésta sociedad-espectáculo. El primero de los comensales rechaza de pleno el plato. El segundo quita la mosca del plato y toma la sopa. El tercero exprime la mosca dentro del plato hasta la ultima gotita y luego come con fruición. Mientras tanto, lenta, muy lentamente, se les mete la muerte por donde los monos se meten la manzana. Queridos amigos, la franela no es como la gamuza. Puede que alguna de éstas noches no nos encontremos aquí ya. Puede ser cualquiera de nosotros el que se va al pasado. Allí, un chimpancé viejito atiza el fogón, se llama Adán y es tu gran papito. Ese mono que ríe, despacito, en la oscuridad. Allí, y para siempre, aprendimos que ciertos fuegos no se encienden frotando dos palitos.


Patricio Rey.



martes, 8 de mayo de 2012

Hoy me surgió la siguiente reflexión:

... Por eso cuando me pregunten lo siguiente, voy a decir:
X: -Usted es el dueño del perro?
Yo: - No.
X: -Entonces quién es?
Yo: -Debe ser Nadie, pero yo soy su compañero por si le sirve de algo...


Qué horror y qué tristeza, la mirada del niño que perdimos!


No razonar....

(d e s a p a r e c e r)